Si algo le gusta al Presidente, además de pasar largas horas en Twitter, es que lo inviten a dar una masterclass para explayarse sobre la “batalla cultural” que dice estar librando contra el marxismo y otros fantasmas. A eso fue hasta Corrientes, la primera provincia argentina a la que le concedió una visita express de carácter político desde que asumió el 10 de diciembre pasado. Invitado por el Club de la Libertad, una suerte de think tank ultraliberal correntino que festejaba su décimo aniversario, Milei habló ante un millar de militantes de LLA por más de una hora, durante la cual repasó su vertiginoso ascenso al poder y defendió el megaDNU y la ley ómnibus, además de culpar al “nido de ratas del Congreso” por el fracaso del proyecto. Antes, tuvo un encuentro cara a cara con el gobernador Gustavo Valdés, quien lo recibió en el aeropuerto junto a su par de Chaco, Leandro Zdero, dos de los mandatarios provinciales de extracción radical que no forman parte de la lista de “traidores” y que mantienen un vínculo cordial con la Rosada.